Las bases de datos y los registros de eventos permiten reconstruir la secuencia de operaciones, las actuaciones de los usuarios, las modificaciones de registros y las causas técnicas de un fallo.

Este peritaje suele ser necesario en controversias sobre bases de datos, CRM, tiendas en línea, sistemas internos, programas de almacén y plataformas contables.

Cuantos más registros originales, copias de seguridad y exportaciones se hayan conservado, mayor será la probabilidad de obtener una conclusión técnicamente fundamentada.

Qué hacer antes de consultar

  • conservar los archivos y documentos originales;
  • evitar modificar los soportes y los datos sin necesidad;
  • preparar una lista de preguntas;
  • indicar si el estudio se necesita para un procedimiento judicial o extrajudicial.
En controversias informáticas complejas conviene acordar de antemano qué materiales se necesitan para obtener una conclusión técnicamente válida.

Qué se comprueba exactamente

El estudio puede abarcar la estructura de las tablas, las relaciones, las restricciones de integridad, el historial de operaciones, la corrección de los cálculos, las marcas de tiempo y la concordancia de las exportaciones con la base de datos original.

Qué materiales aumentan el valor probatorio

  • una copia de seguridad o imagen de la base de datos;
  • la descripción del esquema y de la versión del sistema gestor de bases de datos utilizado;
  • exportaciones SQL completas con indicación de cómo se generaron;
  • registros de auditoría y del servidor;
  • documentos que establezcan las reglas de cálculo y la lógica de negocio.

Preguntas habituales

Puede determinarse si las operaciones declaradas están reflejadas en la base de datos, cuándo se modificaron los registros, si las exportaciones concuerdan entre sí, si el cálculo se realiza correctamente y si existen indicios de eliminación o modificación de datos.

Qué no puede sustituir el peritaje

El estudio técnico no resuelve la cuestión jurídica de la culpabilidad de una parte. Determina las propiedades de los datos, la secuencia de operaciones y las causas técnicas de las discrepancias; posteriormente, el tribunal o la parte en la controversia realiza la valoración jurídica.

Cómo se trabaja con el especialista

Primero se estudian de forma preliminar la tarea y los materiales disponibles. Después se acuerdan el objeto del estudio, las preguntas técnicamente adecuadas, los accesos necesarios y el formato del resultado. Si los datos iniciales son insuficientes, el especialista indica de antemano qué archivos, documentos o exportaciones adicionales deben conservarse.

El informe final separa la información aportada, las actuaciones realizadas, los indicios establecidos, las limitaciones y las conclusiones. Esta organización permite comprobar la lógica del estudio y utilizar el documento en una reclamación, en negociaciones o en un procedimiento judicial.

Cuándo conviene consultar con antelación

Cuanto antes se conserven los datos originales, menor será el riesgo de que se pierdan o modifiquen. Antes de reinstalar un sistema, actualizar un programa, borrar registros o entregar un dispositivo para su reparación, conviene acordar cómo documentar los materiales.