Para una evaluación inicial basta con describir brevemente la situación y adjuntar los documentos principales: contrato, especificaciones técnicas, correspondencia, actas, capturas de pantalla, enlaces, archivos, registros o resolución judicial.

Conviene entregar los materiales en su estado original, sin cambiar los nombres ni volver a guardar los archivos, cuando sean importantes las fechas de creación, los metadatos y la integridad de los rastros digitales.

También conviene indicar por separado qué cuestiones deben resolverse: causa del defecto, conformidad con el contrato, modificación de datos, funcionamiento del sistema, existencia de acceso o coste de restauración.

Qué hacer antes de consultar

  • conservar los archivos y documentos originales;
  • evitar modificar los soportes y los datos sin necesidad;
  • preparar una lista de preguntas;
  • indicar si el estudio se necesita para un procedimiento judicial o extrajudicial.
En controversias informáticas complejas conviene acordar de antemano qué materiales se necesitan para obtener una conclusión técnicamente válida.

Conserve los originales

No cambie los nombres de los archivos sin necesidad, no envíe los únicos ejemplares mediante servicios que modifiquen los metadatos y no ejecute herramientas de limpieza del sistema. Es preferible hacer una copia y conservar por separado el soporte original.

Prepare una cronología

Una breve secuencia de acontecimientos ayuda a relacionar las etapas contractuales, la correspondencia, las versiones publicadas, los errores y las actuaciones de las partes. Indique las fechas exactas, los números de los documentos y las direcciones de los sistemas.

Prepare los accesos de forma segura

El acceso al entorno de pruebas, al servidor o al área de usuario se facilita a través de un canal protegido acordado. No incluya contraseñas en el texto público de una demanda ni en correspondencia de acceso público.

Revise las preguntas

La pregunta debe requerir un análisis técnico y no una conclusión jurídica. En lugar de preguntar por la culpabilidad, conviene consultar sobre la conformidad del producto con los requisitos, la existencia de un defecto, las causas de un fallo o los eventos reflejados en los datos digitales.

Cómo se trabaja con el especialista

Primero se estudian de forma preliminar la tarea y los materiales disponibles. Después se acuerdan el objeto del estudio, las preguntas técnicamente adecuadas, los accesos necesarios y el formato del resultado. Si los datos iniciales son insuficientes, el especialista indica de antemano qué archivos, documentos o exportaciones adicionales deben conservarse.

El informe final separa la información aportada, las actuaciones realizadas, los indicios establecidos, las limitaciones y las conclusiones. Esta organización permite comprobar la lógica del estudio y utilizar el documento en una reclamación, en negociaciones o en un procedimiento judicial.

Cuándo conviene consultar con antelación

Cuanto antes se conserven los datos originales, menor será el riesgo de que se pierdan o modifiquen. Antes de reinstalar un sistema, actualizar un programa, borrar registros o entregar un dispositivo para su reparación, conviene acordar cómo documentar los materiales.