La revisión es necesaria si existen dudas sobre un informe terminado: el perito no estudió materiales importantes, formuló conclusiones sin verificarlas, excedió las preguntas planteadas o incurrió en contradicciones técnicas.
Se comprueban la metodología, la integridad del estudio, la relación de las conclusiones con los objetos, la corrección de los términos, la suficiencia de los datos y la lógica de la respuesta a cada pregunta.
La revisión no sustituye a un nuevo peritaje, pero ayuda a mostrar los puntos débiles del informe y a fundamentar una solicitud de peritaje complementario o de repetición del peritaje.
Qué hacer antes de consultar
- conservar los archivos y documentos originales;
- evitar modificar los soportes y los datos sin necesidad;
- preparar una lista de preguntas;
- indicar si el estudio se necesita para un procedimiento judicial o extrajudicial.
Qué se comprueba en la revisión
Se evalúan la competencia profesional, la integridad de los datos iniciales, los métodos empleados, la reproducibilidad de las actuaciones, la relación lógica entre el estudio y las conclusiones, y las respuestas a las preguntas planteadas.
Deficiencias habituales
- conclusiones sin estudiar los archivos originales o el sistema;
- sustitución de la valoración técnica por afirmaciones jurídicas;
- ausencia de indicación de las versiones del software y las condiciones de comprobación;
- omisión de parte de los materiales del procedimiento;
- pruebas no reproducibles y ausencia de protocolos.
Qué constituye el resultado
La revisión contiene un análisis profesional del informe, una lista de observaciones sustanciales y una explicación de cómo las deficiencias detectadas pueden afectar al fundamento de las conclusiones.
Cómo utilizar la revisión
El documento puede adjuntarse a las objeciones o a una solicitud de comparecencia del perito, de peritaje complementario o de repetición del peritaje, y utilizarse al preparar preguntas para el interrogatorio.
Cómo se trabaja con el especialista
Primero se estudian de forma preliminar la tarea y los materiales disponibles. Después se acuerdan el objeto del estudio, las preguntas técnicamente adecuadas, los accesos necesarios y el formato del resultado. Si los datos iniciales son insuficientes, el especialista indica de antemano qué archivos, documentos o exportaciones adicionales deben conservarse.
El informe final separa la información aportada, las actuaciones realizadas, los indicios establecidos, las limitaciones y las conclusiones. Esta organización permite comprobar la lógica del estudio y utilizar el documento en una reclamación, en negociaciones o en un procedimiento judicial.
Cuándo conviene consultar con antelación
Cuanto antes se conserven los datos originales, menor será el riesgo de que se pierdan o modifiquen. Antes de reinstalar un sistema, actualizar un programa, borrar registros o entregar un dispositivo para su reparación, conviene acordar cómo documentar los materiales.